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Limpieza, Recarga y Purificación Energética de Gemas, Cristales y Joyas.

Muchas veces puede sucedernos que observamos una hermosa gema, es muy bonita y atrapa nuestra atención, pero al tocarla percibimos una sensación muy extraña, es como si la piedra cargara algún tipo de “suciedad invisible”.

Puede pasar también que nos coloquemos alguna  de nuestras joyas preferidas, o una pieza heredada de un familiar que queremos mucho. La usamos con todo nuestro respeto y cariño, pero al rato de tenerla en nuestro cuerpo sentimos que la pieza pesa una tonelada, o que nos duele la cabeza o alguna otra sensación extraña que anteriormente no teníamos.

Todo esto es señal de que las piedras están lo que vulgarmente se llama “cargadas”.

Ellas han acumulado con el paso del tiempo y las circunstancias algún tipo de información, que es preciso remover y limpiar de su estructura.

Estos datos que vienen del exterior y que se adhieren a las piedras pueden llegar a convertirse en una “suciedad invisible” y provocar sensaciones y reacciones desagradables y también afectar nuestra salud física y mental.

Es por eso de vital importancia su limpieza. Para estos casos existen diferentes métodos de purificación que liberan a las piedras de estas energías desagradables dejándolas listas para poder volver a usarlas.

Para comenzar utilizaremos agua y un cepillito para remover, con paciencia y cuidado cualquier adherencia de polvillo visible.

Hay que tener  una especial atención en las piedras frágiles y si es que están engarzadas en metal, también  realizar esta tarea de la forma más suave posible, para no dañar de ninguna forma a estos elementos.

Puede realizarse una limpieza “higiénica” con un poco de alcohol y luego enjuagar  con bastante agua. Hay que tener especial cuidado con algunas piedras que son solubles en agua, y pueden dañarse.

El alcohol debe aplicarse en forma distanciada, porque por ser un elemento de limpieza fuerte puede con el tiempo perjudicar  a las gemas. Es una tarea de desinfección que haremos cada tanto con nuestras piedras, en especial con nuestras joyas.

Luego de realizar esta limpieza llamémosle “física”, donde se retira el polvillo, la suciedad y grasa corporal, pasaremos a la fase de descarga.

El método más adecuado de descarga se realiza con el flujo del agua. Ella absorbe todo tipo de remanente o distorsión energética.

Lo más simple es  sostener la piedra que queramos descargar bajo el chorro de la canilla al menos durante un minuto. Se puede en ese momento frotar la superficie de la gema para ayudar a la liberación de las impregnaciones que tenga.

Luego es necesario que nos lavemos las manos durante unos minutos también debajo del chorro de agua para desprendernos de cualquier remanencia y quedarnos tranquilos de que no absorbimos ninguna energía intrusa.

Después de haber limpiado  físicamente y recargado energéticamente a las piedras y joyas, podemos entonces purificarlas espiritualmente.

Para eso existen algunos elementos de los cuales podemos valernos para realizar esta tarea.

Uno de esos elementos es la sal, si es marina mucho mejor!

Otro de esos elementos son las drusas de cuarzo. Se trata de varios cristales conviviendo juntos en una misma base. Si la drusa es de amatista su función es de mayor purificación.

En el caso de la sal, pondremos un puñado de sal en agua y luego sumergiremos las piedras que queramos purificar. Si tenemos agua de mar es obviamente muy eficaz también. Recordemos que hay algunas gemas que no pueden ir al agua, y menos al agua con sal. En ese caso tendremos que elegir otro método.

Dejaremos “en remojo” las piedras durante por lo menos dos o tres horas si es que antes realizamos los pasos anteriormente descriptos.

Sino limpiamos nuestras piedras con anterioridad entonces debemos dejarlas durante ocho o doce horas (toda una noche), para así conseguir su purificación.  

Para realizar la purificación espiritual de las piedras a través de la energía de la drusa de cuarzo, en especial de amatista, es menester depositarlas sobre su superficie y dejar que la energía de la drusa actúe limpiando y renovándolas durante varias horas, si podemos durante toda una noche, es mejor.

En este caso todas las piedras pueden someterse a este método. No tiene contraindicaciones.

También la luz del sol, en especial la del  amanecer o atardecer tiene el poder de recargar energéticamente.

La del mediodía es más efectiva como purificadora.

Así que podremos colocar a nuestras gemas a tomar de esa poderosa fuente de luz cuando tengamos la posibilidad.

Los sahumerios y las vibraciones de sonido también se utilizan para eliminar todo tipo de adherencias nocivas.

Se pueden combinar ambos o usar en forma separada.

Para realizar una buena limpieza se puede mezclar incienso y sándalo, y colocar las gemas haciéndolas rotar sobre el humo.

Para el sonido es preciso tener una capacitación para que las vibraciones que se emitan con los instrumentos sean las adecuadas.

Pero podemos ayudarnos con alguna grabación apropiada que colabore al momento.

Como vemos son múltiples las formas y métodos con los que contamos para llegar a los resultados óptimos.

Solo lleva un poco de dedicación y tiempo, pero bien vale la pena.

Por todo lo que ellas hacen por nosotros, el amor, la entrega y la luz que aportan a nuestras vidas.

Bien vale el esfuerzo!