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¿A quién he entregado mi Poder?

Cuando el rey Moctezuma II, del pueblo azteca consultaba al espejo de obsidiana, con el fin de liberar el ego para poder gobernar a su pueblo con sabiduría y acierto nos estaba marcando un camino a seguir.  Tezcatlipoca, el espejo humeante, es el nombre del dios que fue representado como el espejo en esta cultura ancestral.  Hoy en día, gracias a la existencia de estos dioses y diosas antiguos existe el espejo de obsidiana del mismo nombre, el cual tiene su aplicación como instrumento de introspección que abre registros de la memoria mental.
     Tezcatlipoca ayuda en la liberación de las memorias que quedan guardadas en el inconsciente para traer a la luz el recuerdo que completa la visión interna del ser.  La apertura de registros que completan nuestras historias puede llegar a sanar no sólo aspectos físicos de nuestro ser sino también transformar nuestro sistema de creencias .Los cambios que se producen con el uso de la obsidiana son implacables, profundos y totales, Se puede registrar un antes y un después en la vida de quien la utiliza con consciencia y sabiduría. Al comienzo de este proceso de curación aparecen de forma inmediata los lugares que hemos ocupado en nuestros círculos familiares, de trabajo, de amistades .Cosa que lejos de traernos  paz, termina despertando la inquietud de por qué nos sentimos mal ante los otros, qué es lo que nos trae conflicto y algo por demás interesante es que nos cuestiona a quien hemos entregado nuestro poder.

       Es común encontrarse con el desconocimiento de las virtudes y ventajas que esta piedra, que en realidad es un vidrio volcánico ofrece, y es por demás común que las personas se sientan impactadas por la fuerza energética que de ella emana y les cause miedo, ya que las confronta con sus propias zonas oscuras.     De igual forma se puede mencionar que la obsidiana se utilizó también en las prácticas místicas de conexión emocional donde se acostumbraba a confesarse y liberarse  de las culpas y los miedos ante formas geométricas que representaban a un dios.     En la actualidad, se utiliza también la obsidiana para abrir el  cuerpo emocional, actuando como llave que abre la memoria emocional y los registros que han quedado como huella corporal.  De este modo podemos liberar emociones que han quedado atrapadas, y que pueden ser identificadas como aquellas que albergan al arquetipo que se encuentra atrapado en el ser. Abrir la memoria donde se encuentran estos bloqueos en todos los niveles corporales y sutiles. La ignorancia de la existencia de dichos bloqueos energéticos hizo que durante mucho tiempo se ignorara que los mismos existían, pero ahora con el resurgimiento del uso de esta piedra sagrada, usada por los hombres y mujeres que practicaron la medicina ancestral colaborara a  que se sane la herida de cada mujer y de cada hombre de la tierra que vivió atrapado en este sistema de creencias, a través de la liberación de esta energía densa, adherida y negativa que se aloja en nuestros campos sutiles. La obsidiana desprende esta energía de nuestros cuerpos sutiles, la transmuta y libera y en la medida en que más se profundiza  el trabajo interior habrá mayor liberación de energía de este sistema de creencias.      Al trabajar con obsidianas no se frenan los sentimientos, ni las emociones, por el contrario se recupera poder interior, se recupera el habla, para decir todo aquello que se silencio en tantos años de dolor y sufrimiento, se comienza a ser el mejor compañero de uno mismo, ya no existe más traición y dualidad

A su vez también se cuenta en el     mito mesoamericano del surgimiento del patriarcado, representado por Huitzilopochtli que nace del vientre de Coatlicue, que este se enfrenta a su hermana, Coyoxauqui, quien intenta matar a su madre y acaba por ser desmembrada por este. Allí utiliza instrumentos punzantes de obsidiana, que representan al cuchillo de obsidiana.
     Pero más allá del mito, ¿qué es lo que simboliza este “corte”?      Para el Dr. Jung, el cuchillo de obsidiana representa un instrumento que permite al hombre “surgir” de entre las entrañas de “pez. Representado también en el mito de Jonás cuando la enorme ballena se lo traga y este, portador del cuchillo salvador, logra cortarle la panza, dándose a sí mismo la oportunidad de vivir. Este mito muestra cuando el hombre “nace” (de la panza de la ballena), que representa el útero de la madre, y cuando este “toma su poder” a partir de esta sobrevivencia triunfal. Este acto nos muestra cómo es que el hombre –varón- utiliza este cuchillo para cortar la dependencia de la madre.  Para el hombre, este contexto patriarcal, tiene un profundo significado que implica un proceso que Jung llamó de Individuación, donde este, toma su poder para poder emerger como individuo, sin la dominación ni dependencia de la madre, que lo somete y lo subyuga.  El cuchillo es un instrumento masculino, del hombre que se “hace hombre” al liberar las cadenas que lo atan  tanto a la madre como al padre.
     Este enfoque es la representación simbólica del cuchillo de obsidiana, que se utiliza para liberar, cortar, separar y dividir, la energía densa y estancada, de la energía de vida y movimiento del Sistema Energético Humano. Actúa desde el cuerpo sutil, que envuelve al ser para trasmutar la energía que permanece estancada y cristalizada como desequilibrio que produce luego enfermedad.

Hoy, tenemos con esta profunda , poderosa y también amorosa herramienta, la  obsidiana, una oportunidad de encontrar todas las virtudes y defectos que nos conforman, todo nuestro potencial pero también toda  nuestra vulnerabilidad, todo nuestro poder y más que nunca todo el amor que tenemos en lo más profundo de nuestro interior. Enfrentar este reto que demanda una nueva conciencia, y todo nuestro compromiso en ser creadores de la vida desde otra visión, una que anhele la manifestación del amor y no del temor en todos los órdenes de nuestra existencia. . Hay que tomar valor y decidirse a comenzar este camino que nos conducirá a nuestra liberación y autonomía.